miércoles, 12 de julio de 2017

Diagnóstico

Varios grimorios médicos recogen que es Melancolía Literaria el mal agudo de aquel que quiere y no puede, el que no llega aunque lo intente (o crea intentarlo) y al que se le secan las ideas antes de pasar siquiera del entrecejo, marchitándose cuando les da el aire. El enfermo ve pasar a los demás con inútil rabia y mal disimulada impotencia, apenas murmurando su desdicha. Los síntomas son claros: FIjación extrema y obsesiva, inmóvil y preocupante, frente a grandes masas de color blanco uniforme y cuasi bidimensionales, y largas eternidades de amarga introspección. Cree el enfermo que nada vale la pena del esfuerzo, que todo es vacío, cuando en realidad vacío, lo que se dice vacío, es lo que tiene dentro del cráneo.
No hay cura, apenas paliativos, y la esperanza de vida (cerebral) es breve.